jueves, 11 de octubre de 2007
Apareció el texto
¡He aquí una de las tantas sorpresas de la escritura! La palabra escrita, parece, está destinada a no morir, aún temporariamente desaparecida... Gracias por ser pacientes, a los que están de ese lado.
lunes, 8 de octubre de 2007
Lesbianas y madres... o en busca de serlo.
Para el acta del encuentro, Roma, sin ningún lugar a dudas. Ella escribe a la vuelta, rapidito y con una claridad y orden impensables para mis posibilidades (aunque Magui y Gaby vienen pisándole los talones a estas virtudes). Yo sólo quiero resaltar de esa tardecita que devino en noche, un par de ideas que me resultan centrales: la primera y si se quiere, un poco más romántica es que a sólo dos encuentros, ya había cuatro pequeñas y pequeño jugando juntos, riéndose y compartiendo los juguetes y la idea de crecer en familias con dos mamás. No es poco. La segunda es que el próximo encuentro (en un mes, más o menos) Juan estará mucho más grande y a punto de pasarse de este lado del mundo. La tercera es que, tal vez, si el tratamiento de la semana pasada dio los frutos deseados, estaremos pensando si esa pancita, que será incipiente será nena o varón... pero tendremos la certeza que será otro bebé deseado y amado por sus mamás. La cuarta y fundamental es la que dio motivo a esta entrada. Merece otro párrafo y es seguramente, menos romántica.
La cuarta idea que quiero resaltar fue la que explicitó La Gaby y con la que acordé instantáneamente: el eje fundante de estos encuentros es que somos lesbianas y madres, o en busca de serlo. Y no me gustaría que esta idea se diluyera detrás de ninguna otra cuestión. Así, con la mirada puesta en la conservación de este eje, el grupo puede extenderse y trabajar para la conquista de derechos en torno del mismo y para la reflexión conjunta sobre cuestiones nodales que hacen a nuestras especiales familias y estilos de maternidad. Y resalto esto porque, me parece, podemos caer en la idea de construir un grupo al estilo ALCO (con el que no tengo nada en contra, pero no es la idea de estos encuentros); o podemos caer en el error, a mi modo de ver, más grave y peligroso, de pensarnos con otros pisos en común que no son éste, lo que puede suceder o no.
Centrarnos en nuestro eje explicitado puede economizar esfuerzos y potenciar las pequeñas conquistas colectivas.
La cuarta idea que quiero resaltar fue la que explicitó La Gaby y con la que acordé instantáneamente: el eje fundante de estos encuentros es que somos lesbianas y madres, o en busca de serlo. Y no me gustaría que esta idea se diluyera detrás de ninguna otra cuestión. Así, con la mirada puesta en la conservación de este eje, el grupo puede extenderse y trabajar para la conquista de derechos en torno del mismo y para la reflexión conjunta sobre cuestiones nodales que hacen a nuestras especiales familias y estilos de maternidad. Y resalto esto porque, me parece, podemos caer en la idea de construir un grupo al estilo ALCO (con el que no tengo nada en contra, pero no es la idea de estos encuentros); o podemos caer en el error, a mi modo de ver, más grave y peligroso, de pensarnos con otros pisos en común que no son éste, lo que puede suceder o no.
Centrarnos en nuestro eje explicitado puede economizar esfuerzos y potenciar las pequeñas conquistas colectivas.
miércoles, 3 de octubre de 2007
II Encuentro
lunes, 24 de septiembre de 2007
Ladran, Sancho...
Mundo raro, Mi Amor, ¿viste? no hay que dar bola, no respondas, son sordos y no saben leer. Mucho nos
costó armar esta familia, a fuerza de amor y de verdad. No respondas Amor, no te canses en eso.
costó armar esta familia, a fuerza de amor y de verdad. No respondas Amor, no te canses en eso.Y debe ser así: mientras una par de posibles fundamentalistas intentan vanamente acallar las voces que proclamamos un mundo más grande, que tenga lugar para todos y todas; sin distinción de etnias, credos, falta de ellos, elecciones sexuales, de género, clase, etc. Mientras el fundamentalismo enciende su alerta de peligro, nuestras voces se agigantan y dejan ese susurro tranquilo y certero para tomar el grito, siempre que haga falta. No parece cierto en el devenir histórico en el que escribo, pero lo es, y entonces debo decirlo.
Mi voz, sin embargo, no está destinada al debate porque los fundamentalismos carecen de las posibilidades de escuchar y de pensar, tan inherentes al intercambio.
Mi voz sólo va en el sentido de la responsabilidad ciudadana común y, tal vez por ello, restringe la vorágine teórica y les cuenta que nuestras hijas se resfriaron, que tienen mocos, que quieren cuentos y más cuentos a upa de cualquiera de sus dos mamás, que se ríen a carcajadas con cada estornudo como si la que llevó a cabo esa acción involuntaria hubiera decidido una payasada para hacer reír a la otra; que adoran las hamacas y a los perros, a los otros niños y a toda su familia. Van creciendo hermosas y amadas, respetadas y seguras ¡Qué sé yo! Tendrán sus problemas, seguramente, y habrá quienes piensen que son porque tienen dos mamás, pero lo cierto es que hasta ahora, que sólo dan satisfacciones, también hay quienes dicen que es porque tienen dos mamás... mientras tanto, la vida... es señal que cabalgamos.
viernes, 21 de septiembre de 2007
Para Mammmiiii
jueves, 20 de septiembre de 2007
martes, 18 de septiembre de 2007
¡Habemus carro!
Habemus carro. Finalmente, acá está; listo para seguir paseando, a las carcajadas y con todos los juguetes que queremos desde casa hasta la plaza... si es que uno de estos días dejara de llover, claro, porque en una gran sombrilla arriba, hasta hoy, no hemos pensado... y si bien nuestras nenas no son de azúcar, para pasearse en paz bajo la lluvia les falta, por lo menos un añito.
Días ajetreados. Trabajo dentro y fuera de casa. Mocos. Mamitis, hijitis y un círculo que sólo yo podría cortar... si no estuviese dentro de él, claro. Adoramos los desayunos sin trabajo, con juguetes en la cama grande, medialunas y cremonas, mamaderas y cafés con leche. Largos. Tan hermosos.
Me preocupa un poco no tener nada más que pedirle a la vida que un poco de dinero; es absurdo, pero somos más felices que lo que habíamos podido experimentar. Ahora, desde que tenemos a las nenas, el tiempo en que estamos solas cada día, después que se duermen (que es temprano y apacible; con cuentos y besos y Chau Princesas hasta mañana) es un tiempo que se nos escapa, las horas pasan y pasan descontroladamente entra tragos y largas charlas. Nos amamos y estamos felices con la familia que, hasta hoy, supimos construir. Vaya este mensaje enamorado para esas parejas que se ponen en tela de juicio. Tengo que dejarlas, mi amor trajo café.
domingo, 9 de septiembre de 2007
Tejer la red, tarea de indias y pescadores

Me complica el lector modelo, al decir de U. Eco; el posible destinatario de lo que escribo: no sé si debo escribir para quienes estuvieron en casa el viernes o, tal vez, para la hetérea comunidad virtual, esa masa insospechable que hasta puede leer y no dejar su huella en el espacio.
¡Ataje el que pueda! Pau y yo estábamos ansiosas por encontrar un grupo de mamás que coincidiera con nosotras, aunque más no fuera, en la idea de fundar y sostener una familia basada en el amor, el respeto y el compromiso sin excusas con los hijos. Si además, había otras coincidencias era yapa. Armamos este pequeño mundito virtual gracias a que el real de las organizaciones que recorrimos en esta búsqueda nos resultó más impalpable que éste y empezó a funcionar la comunicación.
Apuramos un encuentro y propusimos nuestra casa como lugar físico, nos parecía que ese puntapie era solucionar un posible escollo; además, nuestra casa es bastante así: siempre dispuesta para el encuentro amigo y la charla larga; hasta las paredes dan tema, si hace falta.
Lo cierto es que estábamos nerviosas, expectantes, una nunca sabe qué puede salir de una idea tirada al viento. Fueron llegando de a dos, de a tres, de a cuatro y nos íbamos presentando en la puerta nomás. Era raro, pero todas estamos acostumbradas y convivimos muy bien con la rareza.
No voy a puntualizar la charla, ya lo hizo Roma en su blog, en este el enlace, y no podría hacerlo tan completo, tan claro ni tan sintético. Pero estuvo bueno. Empezamos a tejer lentamente, de a poquito, con paciencia de india y de pescador, una red, una trama de palabras que (aún tímidas) empiezan a mostrarse y a contener. ¡Y eso es lo que celebro hoy!
¡Ataje el que pueda! Pau y yo estábamos ansiosas por encontrar un grupo de mamás que coincidiera con nosotras, aunque más no fuera, en la idea de fundar y sostener una familia basada en el amor, el respeto y el compromiso sin excusas con los hijos. Si además, había otras coincidencias era yapa. Armamos este pequeño mundito virtual gracias a que el real de las organizaciones que recorrimos en esta búsqueda nos resultó más impalpable que éste y empezó a funcionar la comunicación.
Apuramos un encuentro y propusimos nuestra casa como lugar físico, nos parecía que ese puntapie era solucionar un posible escollo; además, nuestra casa es bastante así: siempre dispuesta para el encuentro amigo y la charla larga; hasta las paredes dan tema, si hace falta.
Lo cierto es que estábamos nerviosas, expectantes, una nunca sabe qué puede salir de una idea tirada al viento. Fueron llegando de a dos, de a tres, de a cuatro y nos íbamos presentando en la puerta nomás. Era raro, pero todas estamos acostumbradas y convivimos muy bien con la rareza.
No voy a puntualizar la charla, ya lo hizo Roma en su blog, en este el enlace, y no podría hacerlo tan completo, tan claro ni tan sintético. Pero estuvo bueno. Empezamos a tejer lentamente, de a poquito, con paciencia de india y de pescador, una red, una trama de palabras que (aún tímidas) empiezan a mostrarse y a contener. ¡Y eso es lo que celebro hoy!
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Virtual desaparecida

Hola a todas! (Amor, te va a gustar encontrarme cuando pases por acá y no esté en casa). ¿Qué tal? Parece que la que dicta es repentinamente la que escribe y, la que escribe es una virtual desaparecida a fuerza de trabajo dentro y fuera de casa. Por suerte, la que dictaba, que así es más correcto, decidió tomar la posta y está terminando de armar el encuentro. Nos parece que mejor no traer nada: nos acomodamos como podemos (el mejor lugar para Guza, que vale por dos) y pedimos pizzas, empanadas y helados. Habrá menú infantil, un poco más sanito; también vino y cerveza de ambos colores, agua y gaseosas (después dividimos). El resto será lo que seamos capaces de construir entre todas. No sabemos cuántas seremos y otra manera puede resultar un lío. Se aceptan opiniones varias.
Un párrafo para Silvi, Andre, Jazmín, Santiago y Abril que no van a estar el viernes pero están todos los días en nuestro deseo de que sigan peleándola así de juntos, que van bien y prontito haremos la fiesta de bienvenida... esa con globos y papel picado.
Ah! El carrito ya está bien rojo, pero vamos a esperar el fileteado para las fotos, paciencia, prometo vuelta manzana en carro para quienes aguanten en silencio.
sábado, 1 de septiembre de 2007
El carrito de las nenas.

Sábado. Sol brillante como hace mucho. Ideal para pasear: zoológico, parque, pastito... Duermen. Duermen una siesta interminable que terminará en un despertar vigoroso y descansado, lleno de ganas de andar por un sol que ya no calentará a nadie.
Pau, que es como una hormiguita trabajadora y movediza, dedicó esta siesta a pasar la primera mano de pintura al carrito que les hizo el abuelo a las nenas (con el que yo las paseo por media ciudad, a costa de hacer el ridículo. Pero ¿quién me quita de los oídos sus carcajadas? ¿Quién les quita la vivencia a ellas?). Va a ser rojo, muy rojo y con un filete; para que el disparate sea completo. ¿Qué les parece?
Bueno, ahora me voy a meter mano en el rojo; ésta fue mi manera de dar la primera mano.
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