martes, 28 de agosto de 2007

Juguemos en el bosque, mientras el lobo no está.


¡Hola Gente Linda! Volví, el exceso de trabajo me tuvo un poco alejada de este lugar de encuentro. Pau me tuvo muy al tanto y, hasta dejó de ser la que dicta por unos días, para ser netamente la que escribe. ¿Será por eso que nos llaman parejas circulares en algunos lugares? Lo cierto es que acá estoy y bien contenta por el encuentro que se está gestando. Un grupo nuevo, con características diferentes y un sentido inicial que convoca desde nuestros hijos e hijas. Me gusta, veremos...

Les cuento que desde hacía mucho no me sucedía que no podía pasar por casa ni un ratito para almorzar con las nenas. Hoy me pasó, y me pasó que dormían anoche cuando volví de trabajar... Mil horas sin verlas despiertas, no se imaginan lo que las extrañé. Como si fuera poco, cuando llegué dormían una siesta tardía, reparadora de tanta plaza y café en la vereda de un bar con Pau. ¡Cuándo se despertaron! Hasta las vi más grandes, me las comí a besos y compartimos un rato de juegos. Es extrañamente maravillosa la vida con ellas. Ahora me toca un largo rato de Pau: charlar, contarnos cosas tranquilas, mimarnos... A veces, la felicidad tan prolongada, mete miedo, de todos modos, no impide el disfrute.

2 comentarios:

Ana de Alejandro dijo...

Eso pasa con los bebés, crecen por horas! A Crix le pasa exactamente lo mismo, por eso una vez dijo que cuando salió de casa por la mañana dejó dos bebés y al regresar por la noche se encontró a dos niños! Es tan bello ver cómo crecen!

Magui y Gabi dijo...

Hermosas tus palabras, se transmite una sensación de paz y de felicidad enooooorme.
Besos a las 4.
MyG